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El sufí Abu Madyan Suayb tlemceni en la imaginación literaria y popular
El sufí Abu Madyan Suayb tlemceni en la imaginación literaria y popular
Número 53

Laauar Kamal, Argelia

          La tendencia del sufismo en Argelia, pasó por cinco etapas, la primera etapa era de ascetismo, sobre todo, en los dos primeros siglos de la hégira, en cuanto a la segunda, era seguimiento e imitación a la primera, pero la tercera etapa, era más bien penetrar profundamente en el sufismo puro que en el ascetismo. En la cuarta etapa es donde aparecieron las vías sufíes y se cristalizaron sus tendencias y sus rituales propios desde el siglo V de la hégira. Después vino la última etapa, que duró hasta la época moderna, en la que reinó la exageración, los rituales de los sufistas se separaron, los que reclamaban carismas abundaron, los locos se multiplicaron y el concepto de la existencia invadió a los medios sufíes.

          El sufismo se extendió por Argelia, que era punto de paso y un santuario para ulemas, alfaquíes y sufistas como Abu Madyan Suayb tlemceni, que en esa época se estableció en Bugia e Ibn Arabi quien influyo con su teoría del monismo en el medio argelino durante su visita a Argelia y su encuentro con Abu Madyan, su guía espiritual.

          La expansión del sufismo, lo explica también la abundancia de vías y zauias sufíes (pequeñas mezquitas), hasta el punto de que resulta difícil contarlas, pero las más importantes son: arrahmania, alkaderia, achadelia, alisauia, addarkauia, assanusia y atteyania.

          El islam la nueva religión recién llegada a la región del Magreb, lo más importante que presento, es la unidad en la lengua y en el credo, que reforzaron su unidad étnica, geográfica e histórica y esto es una cosa muy importante, que no pudieron presentar y otorgar ni los romanos, ni el cristianismo de Roma y Bizancio.

          Gracias a esta unidad en la lengua y en el credo, en el marco del islam, el pueblo de la región se dedicó a la construcción y a la creación en la cultura en sus extensos campos, en un ambiente de libertad política y vida desahogada. Aparecieron en la región importantes centros culturales, no menos importantes en la situación y el desarrollo, que los del oriente islámico, como Cairauan, Fez, Tiaret, Msila, Achir, Qala de Beni Hammad, Bugia, Marrakech, Tlemcen y Constantina, además de las grandes ciudades del Ándalus y la Sicilia musulmana. 

          En estos centros, el pensamiento conoció su fertilidad, el comercio su auge, la construcción su desarrollo, la agricultura, la industria y la vida económica en general prosperaron, la vida social se desarrollo y floreció y los habitantes crecieron y crearon en todos los campos de la cultura.

          La región procreo celebres ulemas, escritores, poetas, alfaquíes, pensadores filósofos e historiadores, como Ibn Rachek Almasili, Sahnun Alcairauani, Ibn Raffa Attunusi, Elkadi Ayyad Assabti, Charif Assabti Alidrisi, Ibn Marzuk Eljateb, Elhafed, Hafed Elhafed, Ibrahem Elabeli, Ahmed Elmakri, Said Elokbani, Ahmed Elgabreni, Ahmed ben Idris Elbeyani, Abderrahman Eluaglesi, Ibn Moata Annahui, Cheij Ibn Maruan Elannabi, Abderrahman Zaalebi, Abderrahman Ibn Jaldon, su hermano Yahia, abdelkarem Elfacon, Yahia Elabdali y Elhosain Eluartalani, todos participaron en la construcción de la civilización árabe islámica y la enriquecieron, aquella civilización que sería el importante afluente para el renacimiento de Europa.

          El sufismo paso por dos etapas, la época del sufismo de elite durante los siglos VI, VII y VIII, donde el sufismo se estudiaba en escuelas particulares limitado a una clase determinada de instruidos, y no se extendió entre las clases populares, permaneciendo en las grandes ciudades como Tlemcen, Bugia y Oran.

          En cuanto a la época del sufismo popular, se traspaso en ella del aspecto mental al popular, desde el siglo IX, del teórico al práctico, y a eso contribuyó la aparición de las zauias y monasterios sufíes.

          El sufismo en Argelia, o lo que se conocía antiguamente como el Magreb mediano. Empezó teórico y a partir del siglo X de la hégira se transformo al práctico, y le dieron el nombre del sufismo de zauias y vías sufíes. Abu Madyan Suayb ben Elhasan Elandalusi, fue uno de los primeros sufistas argelinos, y su vía elmadinia fue celebre y esta celebridad fue en aumento a mano de su discípulo Abdeslam Ben Mchech, murió en 655 de la hégira y después de mano de su discípulo Abu Elhasan Echadli, quien fundó echadelia, que llego a ser la fuente de la mayor parte de las vías sufíes argelinas. En este ensayo abordaremos la influencia de Abu Madyan tlemceni en los medios de ulemas y en los medios populares, y el grado de dedicación de la imaginación popular a su biografía y a la solicitud de sus carismas, hasta el punto de pasarse a veces de lo real. Su discípulo Mohie Eddin Ibn Arabi, le dio el nombre del maestro de los maestros.